La presidenta de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum, advirtió ayer que si el Grupo Salinas no paga los créditos fiscales pendientes con el gobierno federal, este podría iniciar procesos jurídicos para recuperar los montos adeudados. La alerta vino después de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) emitiera un comunicado donde recordó que los créditos impugnados corresponden a ejercicios fiscales de 2008, 2009, 2010, 2012 y 2013.
En su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que el proceso jurídico para recuperar los créditos adeudados comenzaría con la notificación al Grupo Salinas. “Si paga, ahí se resuelve el asunto”, dijo la presidenta. Sin embargo, si el grupo empresarial no cumple con su obligación de pagar, entonces se iniciarían una serie de procedimientos que forman parte del proceso jurídico correspondiente.
Sheinbaum destacó que la SCJN había emitido un comunicado donde recordaba a todos los involucrados en el caso que los créditos impugnados corresponden a ejercicios fiscales específicos. La presidenta hizo hincapié en que el gobierno federal tiene la obligación de recabar los impuestos adeudados y que no hay espacio para la incertidumbre o la ambigüedad.
La controversia se remonta a 2008, cuando el Grupo Salinas presentó una solicitud para anular los créditos fiscales que le fueron impuestas. Sin embargo, en 2019, la SCJN rechazó esta solicitud y ordenó al grupo empresarial a pagar los créditos adeudados. A pesar de esto, el Grupo Salinas no ha cumplido con su obligación de pago.
Sheinbaum también destacó que la Ciudad de México está trabajando en estrecha colaboración con el gobierno federal para resolver este asunto y asegurarse de que se cumplan las leyes fiscales. “No podemos permitir que haya incertidumbre o ambigüedad en cuanto a los impuestos adeudados”, enfatizó la presidenta.
La controversia entre el Grupo Salinas y el gobierno federal ha generado preocupación en algunos sectores, ya que se trata de una de las empresas más grandes y poderosas del país. Sin embargo, Sheinbaum hizo hincapié en que el gobierno no tiene intención de perjudicar al grupo empresarial, sino que simplemente está cumpliendo con su obligación de recabar los impuestos adeudados.
“Es importante recordar que el gobierno federal tiene la obligación de recabar los impuestos adeudados y que no hay espacio para la incertidumbre o la ambigüedad”, reiteró Sheinbaum. “Estamos trabajando en estrecha colaboración con el gobierno federal para resolver este asunto y asegurarse de que se cumplan las leyes fiscales”.






















































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































































