En un duro ataque contra el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, el canciller venezolano Yván Gil lo acusó de profesar “odio” por América Latina y lo tildó de “mentiroso” después de que el jefe diplomático estadounidense ofreciera su balance anual de gestión. La respuesta del canciller venezolano fue inmediata y contundente, como si hubiera querido contrarrestar la retórica soflama de Rubio.
Según Gil, la rueda de prensa que el secretario de Estado estadounidense dio para hacer balance de su gestión no solo fue una oportunidad para presentar su visión del mundo, sino también un espacio para mostrar su verdadera naturaleza. “La rueda de prensa del señor Marco Rubio ha dejado muy mal parado”, afirmó el canciller venezolano, “mostrando lo mentiroso, acomplejado y el odio que profesa por América Latina y el Caribe”.
En su mensaje en Telegram, Gil no se detuvo ahí. Se refirió explícitamente a la trayectoria de Rubio en el ámbito diplomático, sugliendo que su habilidad para promover golpes de Estado, intervenciones militares y “cambios de régimen” es un indicador claro del tipo de política exterior que está dispuesto a defender. “Es un experto en promover golpes de Estado, intervenciones, guerras eternas y ‘cambios de régimen'”, enfatizó Gil, “y pretende hacer creer que esto es lo mejor para América Latina y el Caribe”.
La acusación de Gil no fue gratuita. En efecto, la política exterior estadounidense bajo la dirección de Rubio ha sido objeto de críticas severas en varios países de la región. Muchos ven su influencia como una amenaza a la soberanía y la autonomía de las naciones americanas.
La respuesta del canciller venezolano también puede verse como un intento por parte de Venezuela para defenderse contra lo que considera un intento de intervención estadounidense en sus asuntos internos. Después de años de críticas a los gobiernos chavista, Gil puede sentir que es hora de que el mundo conozca mejor la visión del gobierno venezolano y su rechazo a las políticas externas que considera agresivas.
En cualquier caso, el ataque directo de Gil contra Rubio ha generado un debate acalorado en los medios sociales y en la opinión pública. ¿Cuál es la verdadera naturaleza del secretario de Estado estadounidense? ¿Es cierto que profesa “odio” por América Latina y el Caribe, como afirma el canciller venezolano? Estas preguntas siguen sin respuesta, pero lo que está claro es que la relación entre Venezuela y Estados Unidos sigue siendo tensa y compleja.



















































































































































































































































































































































































































































































