En un encuentro con periodistas este lunes, el Ministro de Relaciones Exteriores del Perú, Hugo De Zela, aseguró que no hay intenciones de emular a Ecuador en cuanto al ingreso forzoso a la Embajada de México en Lima para detener a Betssy Chávez, la ex primer ministra y asilada del expresidente Pedro Castillo. La situación se remite al año pasado, cuando el exvicepresidente correísta Jorge Glas fue detenido en la embajada mexicana en Quito después de solicitar asilo político.
De Zela recaló que el Perú es un país comprometido con el derecho internacional y que cualquier acción que vaya en contra de esta norma no está prevista. “El Perú es un país respetuoso del derecho internacional y una acción de ese tipo no está prevista en ninguna norma del derecho internacional”, dijo De Zela.
La situación de Betssy Chávez, quien fue primer ministra durante el gobierno del expresidente Pedro Castillo, ha generado un gran interés en los últimos días. La exfuncionaria solicitó asilo político en la Embajada de México en Lima después de ser acusada de varios delitos y procesada judicialmente.
La decisión de Chávez de solicitar asilo político en la Embajada de México se dio después de que el gobierno peruano emprendió acciones contra ella, consideradas injustas por algunos sectores. A pesar de la creciente presión política, De Zela aseguró que no hay intenciones de intervenir forzadamente en la situación.
“Lo que importa es respetar el derecho internacional y las normas que rigen la relación entre naciones”, agregó De Zela. “El Perú está comprometido con la defensa del estado de derecho y la justicia, y no hay intenciones de emular a Ecuador en este sentido”.
La situación actual de Chávez sigue siendo incierta, ya que no ha sido visto desde su solicitud de asilo político el pasado fin de semana. La Embajada de México en Lima ha mantenido un silencio oficial sobre la situación, lo que ha generado especulaciones y debates en los medios.
La posibilidad de una intervención forzosa por parte del gobierno peruano ha sido descartada por De Zela, quien recaló que el Perú está comprometido con el respeto al derecho internacional. Sin embargo, la situación sigue siendo delicada y puede generar tensiones entre las dos naciones si no se encuentra una solución pacífica.
En este sentido, muchos expertos han advertido sobre el peligro de una escalada militar o política que podría afectar a las relaciones entre Perú y México. “Es importante encontrar un camino pacífico para resolver esta situación”, dijo un analista político local. “La tensión puede aumentar si no se encuentra una solución amistosa”.
Por ahora, la Embajada de México en Lima sigue sin hacer público el paradero de Chávez, y el gobierno peruano sigue insistiendo en que no hay planes para intervenir forzadamente en la situación. Sin embargo, la incertidumbre rodea a la ex primer ministra, quien puede seguir enfrentando una situación difícil y peligrosa si no se encuentra un acuerdo pacífico entre las dos naciones.



















































































































































































































































































































































































































































































